Alguien se acercó a la mesa del Cremades donde mi madre y mi tÃa desayunaban tranquilamente para preguntarles si podÃa hacerles una foto. A este señor le sorprendÃa como repetÃan los mismos movimientos, como si estuvieran programadas.
En realidad lo están. Son hermanas gemelas y han estado toda la vida juntas.
Mucha gente no las distingue, pero para su tranquilidad, en ocasiones yo tampoco lo hago, sobre todo cuando se intercambian las chaquetas o bata de andar de por casa.
A esta alturas ya no me soprende su parecido, ni que hagan los mismos gestos, ni que su voz sea tan parecida por teléfono, ni que aun estando separadas por 800km, una enferme y a continuación se ponga en contacto con su hermana para comprobar que… ¡también está enferma!
Tampoco me soprendió cuando a una le detectaron un tumor y la otra temblara de miedo:
- si ella lo tiene también lo tendré yo
- no digas tonterÃas (le dije yo)
TenÃa razón, no era una tonterÃa. También lo tenÃa y en el mismo sitio.
Por suerte este mal trago pasó para las dos.. pero eso no lo que más me sorprende.
Lo más sorprendente es verlas hablar contÃnuamente, como chiquillas que no se han visto en todo el verano y tienen mil experiencias que contarse cuando llevan más de 50 años juntas y uno dirÃa que no tiene que haber ningún secreto entre ellas.
Mantener esa alegrÃa cada dÃa no es fácil, pero cuando estas con ellas todo parece fácil, sencillo… natural.
Pd: esta mañana les ha dado la foto, pero no han sabido decirme quien era el fotógrafo.Como se puede ver, es una foto con el iphone a la foto que les ha regalado. Un abrazo también para el fotógrafo, sea quien sea.
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