Hace unos dÃas me contaban que el ex jefe de una amiga se habÃa puesto en contacto con ella para que quitara unas fotos de su cuenta de Facebook. Las fotos a las que hacÃa referencia y que habÃa que “quitar de internet” eran de una cena o comida de empresa: gente comiendo, bebiendo y divirtiéndose. Vamos, lo normal.
Lo que me parece extraño es que el mismo que ha pedido que eliminen sus fotos personales por que no quiere que “su vida privada se muestre en facebook” (algo por el estilo le dijo a mi amiga), gestiona campañas en facebook para clientes (y me imagino que en twitter y demás anzuelos 2.0).
Lo primero: si no quieres que se mezclen tus dos “roles”, crea dos perfiles, uno personal y otro profesional. Y si no, curratelo un poco con la gestión de privacidad de los perfiles en facebook. Si lo que pretenden es “controlar la conversación” es que no han entendido nada.
La mayorÃa de los que en su momento no hicieron caso a los blogs (“vaya chorrada” o “¿como vas a dejar que comenten en el blog de la empresa?”) creen que ahora los usuarios se crean perfiles para ver su publicidad y para que se dirijan a ellos como borregos. Claramente, no han entendido nada. Ni lo entendieron antes ni ahora.
Si quieres entrar a conversar con amigos y clientes en el mismo espacio, no eres tu el que marca las reglas, son los usuarios. Se discreto, entra con suavidad… Si entras haciendo ruido y queriendo marcar tú los lÃmites te van a dar con la peor medicina 2.0: la indiferencia.
Mi amiga lo solucionó de la forma más sencilla: lo borró de sus contactos. El ex-jefe ya no ve sus fotos y las campañas con las que este bombardeaba por facebook han perdido un lector.
Todos salen ganando. Bueno, unos más que otros.